Porque pedimos que hombres y mujeres sean iguales en dignidad, iguales en derechos y que éstos sean aplicados.
Porque los 2/3 de los analfabetos del mundo son mujeres y niñas.
Porque el 99% de las tierras cultivadas del mundo pertenecen a los hombres, mientras que las mujeres producen el 70% del cultivo de alimentos básicos.
Porque las mujeres se encuentren entre el 70% de los más pobres del mundo.
Porque en ningún país las mujeres se benefician realmente de los mismos derechos que los hombres.
Porque los hombres sólo colaboran en un 20% de las tareas domésticas, cuidado de hijos y mayores de la familia.
Porque al menos uno de cada 10 hogares es el escenario de violencias graves cuyas víctimas son en un 95% mujeres y niños.
Porque toda mujer ha sido insultada en la calle.
Porque la publicidad representa con demasiada frecuencia de manera degradante a las mujeres, así como las relaciones entre hombres y mujeres.
Porque pedimos una ley antisexista tomando como modelo la ley francesa antirracista de 1972, para que los delitos y los crímenes sexistas sean reconocidos como tales y castigados.
Porque “el feminismo nunca ha matado a nadie, mientras que el machismo mata todos los días” (Benoîte Groult).
POR ESTAS Y MILLONES DE RAZONES MÁS TODOS DEBERÍAMOS SER FEMINISTAS.
